lunes, 17 de diciembre de 2012

Inmadurez

Tierna piel y áspera mirada,
de una breve pero intensa 
experiencia acumulada.

Bailan tango sus impulsos y su mente
despojándolo de sabia quietud,
mas no te engañen sus deseos fervientes.

Volar libre tras años de aparente esclavitud
es cuna de su rebeldía, en apariencia inmadura,
pero su mayor error será arrancarse su juventud.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Optimismo

   -Cariño, ¿qué quieres por Navidad?
   -Tú y yo.
Cada vez que lo recuerdo se me escapa inevitablemente una sonrisa. ¿Cuánto tiempo ha pasado desde entonces? No quiero pensarlo, porque sé que sería capaz de calcular con exactitud las horas y los minutos. Ese día estabas especialmente juguetona, y así lo demostraste esa noche mientras te entregaba mi regalo. Lo teníamos todo, pero los ángeles fueron celosos. No éramos dignos de tal paraíso antes de morir, por ello decidieron otorgarte a ti ese privilegio. Se me encoge el corazón pensando en ese momento y, justo antes de que se me escapen las lágrimas, un cliente me pide unas patatas bravas. 
   -¡Marchando!
Se las sirvo con una sonrisa y un vaso de cerveza: ''¡Invita la casa!'' Me da las gracias y me desea una feliz Navidad. Contengo una carcajada de melancolía y me pongo a fregar la barra. En el fondo sé que algún día será una feliz Navidad y la celebraré aquí, en el bar ''Tú y Yo''.

lunes, 26 de noviembre de 2012

Sueño

  -Por favor, ¿me concede un ratito? 
  -Eh...bueno, supongo.
 -¿Qué opina sobre la comida rápida?¿Cree que sería posible una sociedad libre de este consumismo urgente que se refleja, incluso, en la comida?
  -Opino que tengo hambre y los coches de detrás están esperando. Por favor, ¿le importaría darme ya mi Happy Meal? 
  -Lo siento, aquí tiene.
Le entrego el pedido al conductor malhumorado. Algún día me verá en televisión o en los periódicos y se arrepentirá de haber rechazado una entrevista de: ''Irene, la reportera intrépida.'' 

sábado, 24 de noviembre de 2012

Enamoramiento

Me despido de ti, como cada noche, con un beso en la mejilla. No quiero tocar tus labios hasta que tú no estés preparada, es lo único íntimo que nos queda. Salgo sonriendo de tu habitación, pero al llegar a la puerta veo que otro hombre se dirige a tu cuarto. Corro hasta el coche y lloro en silencio. Pronto la podré sacar de ahí. Salgo del aparcamiento del club de alterne; me queda un largo camino hasta casa.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Seguridad

Hoy se siente guapa. Ha decidido coger los cuernos por el toro, beberse el vaso medio lleno, contar estrellas de día y coleccionar sonrisas. Hoy se ha desnudado para el mundo, habla sin pelos en la lengua y está segura...casi tanto como una compresa con alas. Camina seductora por las mentes, dejando sus huellas en la arena fina de las playas de la memoria. Se ha quitado el rímel de lágrimas, el pintalabios de mentiras y las vestiduras del miedo. Es pura y es auténtica. Se atreve a escupir en el asfalto de la sociedad y a mirar a los ojos a la crítica. Ya no le rinde cuentas ni al cuerpo. Hoy mi alma se siente guapa.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Placer

Lentamente una caricia, seguida de un tierno beso en los labios. Más caricias, más besos, cada vez más urgentes. Un silencio y comienza de nuevo. Ofrecerse, poseerse, explorarse. Es poesía y es danza. Es una conversación apasionada. Aumenta la intensidad, las lenguas se enredan y los cuerpos se fusionan, parece que haya mucha gente y a la vez están solos en el mundo. Jadeos y respiraciones. Sentimientos. De nuevo la calma. Pararse a decir te quiero con otras palabras. Contarse con el tacto lo que el alma quiere decir. Otra vez gemidos. Aumenta el calor y la prisa. Se repite el intercambio de pasión entre las bocas. De pronto el coro celestial calla. Sólo están ellos y no necesitan nada más. Se sienten, se necesitan, se beben el uno al otro. De nuevo asciende el nivel. Las respiraciones entrecortadas son jadeos, los jadeos, exclamaciones ahogadas. Gritos. Placer. Un crescendo, el éxtasis. Orgásmico. Los últimos momentos repiten procesos anteriores, para dejarse llevar de nuevo por el silencio y dar calma a los corazones desbocados. Así me gustan a mí las canciones. Así es la música.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Inocencia.

-Mamá, ¿por qué el papá de Pablo trabaja?
-Porque ha tenido suerte.
-Pues Pablo dice que siempre llega cansado y que casi nunca juega con él. Yo creo que papi tiene más suerte. Puede leerme cuentos y llevarme al cole.
-Pero hijo, si papá no encuentra trabajo pronto pueden echarnos de nuestra casa.
-Pero papá viene con nosotros, ¿no?
-¡Claro! Siempre estaremos juntos, cariño.
-Entonces no importa.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Castidad

Camina nerviosa por el asfalto mojado por la reciente lluvia. Ha aprovechado una tregua del tiempo para encontrarse con él. Sabe que no debería y no para de repetírselo, pero algo dentro de ella la impulsa a continuar avanzando. Al doblar la esquina lo divisa a lo lejos, está haciéndole gestos con la mano y sonríe ampliamente. Ella se ruboriza de inmediato, ¡qué sonrisa! La lluvia le ha empapado y se siente culpable, quizás lleve mucho tiempo esperándola. Tiene el pelo alborotado y lleno de pequeñas gotitas. -Es...sexy.- Las mejillas se le encienden automáticamente, -¿en qué estás pensando?- se recrimina. Cierra con fuerza los ojos intentando apartar todo pensamiento obsceno de su cabeza. Está un poco más tranquila cuando llega junto a él. La tranquiliza su presencia...siempre y cuando no la mire a los ojos. Conversan durante un par de horas, hasta que el reloj del campanario toca las ocho. Es hora de irse. Va a despedirme tímidamente de él con un ''adiós'' cuando, de repente, él le planta un beso en la mejilla, le sonríe y se va corriendo. Ella se toca la cara horrorizada y saca su rosario. Le queda un largo camino de vuelta rezando Avemarías por sus pecados. Ahora tiene que pensar cómo va a disimular las manchas de barro del bajo de su hábito de monja.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Culpa


Tener la vida de una persona en tus manos es algo bastante irónico. Ser el juez de su muerte, aún más irónico. Que tu vida y tu existencia dependan de la muerte de esa persona, es horrible. Al final te decantas por una opción egoísta, pero, al fin y al cabo, ¿qué importa?. Todo cuanto tenías se derrumbó; todo cuanto amabas se hizo pedazos el día que otro monstruo como tú tomó la misma decisión. Una decisión egoísta, pero llevada por un peligroso instinto de supervivencia. Su vida se desliza a través de tu garganta, oyes a tu víctima gritar pero nadie puede oírla. Y, aunque así fuera, nadie podría ayudarla. Tus sentidos se bloquean en una sensación placentera, pero no dura más de dos minutos. La culpabilidad no tarda en adueñarse de tu mente, haciéndote sentir más sucio que antes. Haciéndote ver lo antinatural de tu presencia. Dejándote bien claro que no deberías existir... Hay dos maneras de matar; una, dándole la posibilidad de un probable juicio en el más allá, y dos, condenándole a una vida eterna como un monstruo. A mí, personalmente, se me hace más soportable la primera. Me llamo William Connery y soy un vampiro.

martes, 30 de octubre de 2012

Imposible

Otra vez está ahí, como siempre. Cada mañana llega al arroyo y se asea rápida y concisamente. Cuando agita su cabeza para eliminar el exceso de agua miles de gotitas cristalinas salen despedidas, brillando a la luz del Sol matutino. Se aleja con caminar desgarbado. Es preciosa. Me dispongo a salir de mi escondite tras los matorrales cuando ella se gira bruscamente. Ha oído algo. Quizás me haya oído a mí. Rápidamente me agazapo bajo un frondoso arbusto. Desde aquí no puedo verla. Espero un rato. Decido salir y ya no está. Suspiro aliviado, no puede descubrirme. Nadie puede. No está escrito que sea posible el amor entre un feo jabalí como yo, y una hermosísima cierva como ella.

Evasión


Curiosas criaturas las moscas, siempre frotándose las patitas como si estuvieran tramando algo. Vuelan en cuadrados y les da igual posarse sobre superficies inestables. Estaría bien ser una mosca, tienen ojos grandotes compuestos por ojitos más pequeños, lo ven todo. Lo único malo que le encuentro a este ser diminuto es su alimentación, no me gustaría rondar los excrementos de los demás, no lo considero muy higiénico, además, a saber cuántas moscas han estado ahí antes...
   -¡Quedan cinco minutos chicos, id terminando!- ¿¡Qué!? ¡Sólo voy por la tercera pregunta! Creo que voy a suspender otra vez...

martes, 23 de octubre de 2012

Fin

Negro manto que mi ánima arropas
¿cuánto más he de esperar?
El dolor apenas me deja respirar
y me hallo encarcelada esperando que me acojas.

Ven, paladín ejecutor, ven a mí.
No te entretengas en tu camino,
pues no anhelo otro destino
que, de esta tortura, el fin.

Un último suspiro exhalo
del Lete quiero beber
vivir algo que merecer
y olvidar todo detalle del pasado.

domingo, 21 de octubre de 2012

Compasión

-¿Quieres algo de cenar, cariño?...¿Seguro que no te apetece? Esta mañana no has desayunado, me preocupas...yo también te quiero, mi vida.-La anciana es observada por su familia mientras cenan en Nochebuena. Nadie se atreve a decirle que el abuelo no está.

jueves, 18 de octubre de 2012

Orgullo

Una gota oronda se desliza pesadamente. Traslúcida y brillante, está cargada de sentimientos. Grita improperios y acusaciones hirientes. Grita arrepentimiento. Según desciende, la gotita va dejando un reguero de disculpas. En la cristalina superficie se adivina un rostro ofuscado, cuya mirada es tan triste y está tan llena de decepción que apenas cabe en su salada esencia. No hay tiempo a que recorra la mejilla completa. La lágrima de orgullo es arrastrada por una decidida mano que contribuye, de nuevo, a ocultar la culpa de su dueño.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Suspense


La lucecita roja me indica que aún no es el momento. Una gota de sudor frío recorre mi frente, sé lo que pasará. Un fuerte ruido y saltarán por los aires. Ya queda menos, es una cuenta atrás que no sabes cuándo termina. Me asustaré, pero no debo acobardarme, ¡soy un hombre!
   -¡CLING!
Las tostadas saltan a la vez que yo, el corazón me late desbocado. ¡Nunca consigo hacerme el desayuno sin acabar al borde del infarto!

martes, 16 de octubre de 2012

Fuerza de Voluntad


Con manos temblorosas me acerco lentamente al objeto de mi deseo. Se encuentra a menos de un metro de mí, sólo nos separa una blanca puerta, y me está llamando con gritos silenciosos. Me resisto, miro hacia otro lado, me muerdo las uñas...Finalmente obedezco a mi instinto animal. Abro la nevera y saco el grueso sándwich de tres pisos. Mañana empiezo la dieta.

jueves, 11 de octubre de 2012

Estupidez

Quería un sitio en tu mente, lo conseguí.
Quería tenerte para siempre, casi lo cumplí.
Tenía todo para conquistarte, pero caí.
No supe ser prudente y me perdí.
¿Por qué no me salen las palabras ante tí?
¿Por qué me olvido de quién soy y de quién fui?
¿Cuánto tiempo he de tomarme hasta poder alejarme de ti?
¿Falta mucho para ser feliz?
La autopista ha cambiado el sentido, pero no puedo parar aquí.
Antes seguía las señales, ya no sé por dónde ir.
Empieza a haber tráfico por aquí 
y me asusto porque he olvidado cómo seguir.

jueves, 4 de octubre de 2012

Admiración

¿Lo ves, Osito? Si vuelves a ser malo te castigaré. Como a Mamá, que se ha portado mal y Papá le ha tenido que pegar.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Generosidad

El camarero se dispone a cerrar cuando ve a un anciano en una de las mesas. El vaso que tenía en la mano se ha caído y ha dejado un reguero de whisky que se derrama en cascada hasta el suelo. El viejo está recostado y duerme su borrachera con la boca abierta. Tiene los ojos hinchados, probablemente de llorar. El camarero se arma de paciencia antes de acercarse. Ya le ha pasado en más de una ocasión y sabe que tendrá que aguantar toda una historieta sobre putas desalmadas, cerdas avariciosas o jefes gilipollas. Cuando se dispone a zarandear al hombre para despertarlo y pedirle amablemente que se marche, éste abre los ojos. Son de un azul tan intenso que parecen trozos de cielo. El anciano sonríe y su faz se ilumina. El camarero, turbado por la visión de aquel extraño hombre, le pregunta por su estado. Le ofrece acompañarle hasta su casa, y en el caso de que no pudiera volver, le ofrece su propia morada. Le dejará dormir en su cama, comer de su comida, le dejará quedarse a vivir una temporada. El viejo suelta una carcajada y vuelve a sonreír, esta vez más abiertamente. El camarero sigue insistiendo, todo para que el hombre sonría de nuevo y sea feliz. De repente el anciano se levanta grácilmente, deja una nota y se marcha silenciosamente. El camarero la lee anonadado: <<Hasta los ángeles necesitan olvidar.>> Se ríe, incrédulo, y se marcha cerrando el local tras de sí. Ha olvidado barrer bajo la mesa del borracho, así que aún ignora la pluma iridiscente que reposa en el suelo.

sábado, 29 de septiembre de 2012

Impotencia

¿Pero quién te crees que eres? ¿Acaso te ves con derecho a desafiarme? No te vuelvas a acercar a mí hasta que no seas perfecta, gorda. Normal que no tengas amigos, si no sabes socializar. Me das asco. Sí, tú sigue cortándote, seguirás teniendo hambre, zorra. Y te lo advierto, por mucho que rompas tu espejo yo seguiré persiguiéndote en cada escaparate, en cada retrovisor, en cada charco...

viernes, 28 de septiembre de 2012

Pesar

Aquí estoy, esperando a que vuelvas...No puedo evitar que una gota de sudor frío me recorra la frente. Tiemblo. Estoy nerviosa. Le doy la mano a mi marido y se la aprieto tan fuerte que creo que le estoy haciendo daño, aunque él no se queja. Te estás demorando, eso no es bueno. Probablemente estés hablando con tu compañera, ésa del lunar grande en la nariz, cómo decírmelo. Ella tiene pinta de solterona amargada, seguro que tiene un gato...o dos. No ha sido demasiado amable conmigo, espero que no lo sea ahora. Se abre la puerta. Mi corazón se acelera aún más. Se me está durmiendo la mano de la fuerza con que agarro la de mi marido. La mujer entra con el rostro sereno. Se acabó, me está echando ESA mirada. Rompo a llorar y Enrique me abraza para consolarme, pero no puede...nadie puede. Por fin te diriges a mí y, con la voz entrecortada, me dices una sola palabra. Se me encoge el corazón ante la confirmación de la noticia. Me siento un poco culpable, pero no puedes hacerte una idea de cuánto te odio. No tienes la culpa, sé que hiciste lo que pudiste, pero te odio. Y sé que harás lo posible por ayudarme, pero te odio. Aunque algo te voy a decir: Nunca te odiaré más que a este jodido cáncer.

¿Nostalgia?


Miro hacia arriba, buscando formas en el gotelé del techo. El tiempo se me ha hecho corto, y a la vez eterno. Parece que fue ayer cuando iba a la escuela, con mi mochila a cuestas, deseando ver a mis amigos y contarles lo que había hecho la tarde anterior. Miro mis manos, arrugadas y pálidas. Sonrío. Creo que ya es hora de dejar de cavilar sobre mi vida y salir de la bañera.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Angustia

Intento correr pero no puedo, es tan frustrante. No sé por qué lo intento, quizás esté huyendo. Una caída mientras sueño me hace abrir los ojos. Está todo oscuro. me quedo quieto, no me apetece incorporarme, estoy cómodo. Hay un olor peculiar, como a tierra mojada y el aire está muy cargado, debería abrir la ventana. Sigo quieto. Me doy cuenta de que la almohada es más baja de lo habitual, qué raro. Me pongo sobre un costado, empieza a resultarme difícil respirar, no lo entiendo. Me incorporo para ventilar el cuarto pero mi cabeza choca contra algo, ruedo a un lado y encuentro algo duro, hacia el otro, más pared, sudo, me pongo nervioso, no estoy en mi cama, apenas puedo moverme, estoy en una caja...sigue oliendo a tierra.

viernes, 21 de septiembre de 2012

Espera


  -Tienes buen aspecto.-Digo, sin apenas convencimiento.
  -No mientas, se te da muy mal.-Está apesadumbrado pero sonríe, y su sonrisa le ilumina su demacrado rostro como si fuera feliz. Se le da muy bien transmitir tranquilidad en los momentos difíciles, es algo que admiro y siempre intento imitar. No importa cuándo ni dónde, lo importante es sonreír. No puedo evitar que una lágrima se me escape. ¡Mierda! Me prometí a mi misma que no lloraría. Entonces me derrumbo.
  -No puedo vivir sin ti, cada día se me hace un infierno sabiendo que no estás conmigo. Te necesito y verte así me parte el alma. Te quiero.
  -Yo también te quiero, ya verás como todo saldrá bien. No llores, no me merezco tus lágrimas.- Entonces me inclino para besarle, pero mis labios sólo encuentran el frío cristal. Su rostro ha cambiado.-Tengo miedo. Sé que cometí un error y debo pagar por ello, pero quiero salir de aquí.-Sin decir nada apoyo la mano en la mampara y cuelgo el teléfono. Le lanzo un último beso antes de irme. El turno de visitas de la prisión es corto y no hay tiempo para las despedidas. Aún quedan 89 días para su libertad.

Gratitud


11:45 AM. Mi hija me cuenta por teléfono cómo está mi nieto, de un día de vida. Sonrío. Ayer les dieron el alta en el hospital y mañana nacerá. Miro el reloj con lágrimas de gratitud, son las 11:36 AM.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Miedo


Se pinta las uñas con esmero, elige el modelito más favorecedor, se maquilla en abundancia y se hace un peinado elaborado. Mirando su reflejo en el espejo casi salta de la emoción, está guapa. De repente el miedo le atrapa el corazón, no puede salir así, seguro que alguien se da cuenta. Suspira profundamente y, mientras una lágrima le corre el rímel, se quita poco a poco la peluca, el vestido, los tacones y el maquillaje. Casi, por un momento,él había parecido una mujer.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Resignación


Llega cansado a casa después de trabajar. Su mujer ya está dormida. Ha perdido la cuenta del tiempo que llevan sin hacer el amor. Pisa un calcetín en el suelo, lo recoge y lo analiza. No es suyo, ni de su mujer. Sonríe apesadumbrado, se ha dado cuenta de que no le importa.

jueves, 6 de septiembre de 2012

Intensidad


Nos revolcamos como críos en la fresca hierba, empapados en el rocío matutino. Es como una danza, ambos sabemos cómo actuar y a qué consecuencias nos enfrentamos. En ese momento, el golpe de gracia. Un suspiro prolongado sale de sus labios y cesa todo movimiento. Me quedo unos minutos sobre él, con el corazón latiéndome a mil por hora. Ahora tengo que pensar rápido, ¿cómo me deshago del cadáver?