jueves, 18 de julio de 2013

Muerte V

Todo gira en redondo.
Pasó al siguiente nivel.
Un fuego fatuo arde al fondo
y debe arojarse a él.

Despojado de sus miedos,
ya purgado de todo mal,
se marcha al fin del infierno
cuya prueba logró superar.

No proyecta sombra alguna,
apenas se tiene en pie.
Se dirige hacia el Eterno.
Vivas lágrimas en su tez.

Muerte IV

Densos banquetes se dio
a expensas de los demás.
De pobrezas ni se acordó.
La gula coloca al final.

Sólo un esfuerzo pequeño
hubiera podido ayudar,
mas no quiso alterar su sueño.
La pereza el siguiente lugar.

Cuántas noches en vela
saciaron su sed de placer.
¡Cuánta falta de tela!
La lujuria, el quinto nivel.

Altanería y presunción,
grave falta de humildad,
ignorancia esconde el telón
de la soberbia con maldad.

Pecuniaria devoción,
grandes ansias de acumular.
Imperiosa ambición,
la avaricia en tercer lugar.

Un instante es suficiente
para prender el fuego infernal.
Pierdes el control de la mente
y la ira oculta toda verdad.

Y en la cúspide se encuentra
aquella que pudre almas.
La envidia traicionera,
gran pecado con dos caras.

Muerte III

De nuevo cambia el lugar,
ya no hay ni viejo ni culpa.
Siete conceptos a ordenar,
aquí le asaltan las dudas.

Los pecados capitales
le recuerdan su pesar.
¿Cómo purgar estos males
que le hubieron de condenar?

Por orden de importancia
decidió comenzar.
Librándose de arrogancia
lo lograría superar.

domingo, 7 de julio de 2013

Muerte II

Sólo encuentra a un anciano
sonriente en un estudio.
Intenta hablarle, es en vano,
primera prueba: el Preludio.

Sostiene un marco vacío
interponiéndolo entre ellos.
De repente un escalofrío
le paraliza hasta el cuello.

Se ve a sí mismo más viejo,
no pudo llegar hasta ahí.
Mientras contempla el reflejo
llora por haber sido así.