jueves, 18 de julio de 2013

Muerte IV

Densos banquetes se dio
a expensas de los demás.
De pobrezas ni se acordó.
La gula coloca al final.

Sólo un esfuerzo pequeño
hubiera podido ayudar,
mas no quiso alterar su sueño.
La pereza el siguiente lugar.

Cuántas noches en vela
saciaron su sed de placer.
¡Cuánta falta de tela!
La lujuria, el quinto nivel.

Altanería y presunción,
grave falta de humildad,
ignorancia esconde el telón
de la soberbia con maldad.

Pecuniaria devoción,
grandes ansias de acumular.
Imperiosa ambición,
la avaricia en tercer lugar.

Un instante es suficiente
para prender el fuego infernal.
Pierdes el control de la mente
y la ira oculta toda verdad.

Y en la cúspide se encuentra
aquella que pudre almas.
La envidia traicionera,
gran pecado con dos caras.

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