Tierna piel y áspera mirada,
de una breve pero intensa
experiencia acumulada.
Bailan tango sus impulsos y su mente
despojándolo de sabia quietud,
mas no te engañen sus deseos fervientes.
Volar libre tras años de aparente esclavitud
es cuna de su rebeldía, en apariencia inmadura,
pero su mayor error será arrancarse su juventud.