No proyecta sombra alguna.
Apenas se tiene en pie.
Espectro helado que duda
sobre si alguna vez fue.
Yace a la intemperie, al raso,
aún queriéndolo evitar.
Sentenciado está al ocaso,
ni siquiera puede gritar.
Todo gira pero él no se mueve.
Apenas le da tiempo a reaccionar.
Deja, inerte, que el tiempo lo lleve
viendo llegar así su final.