viernes, 19 de abril de 2013

Muerte I

No proyecta sombra alguna.
Apenas se tiene en pie.
Espectro helado que duda
sobre si alguna vez fue.

Yace a la intemperie, al raso,
aún queriéndolo evitar.
Sentenciado está al ocaso,
ni siquiera puede gritar.

Todo gira pero él no se mueve.
Apenas le da tiempo a reaccionar.
Deja, inerte, que el tiempo lo lleve
viendo llegar así su final.

Sociedad

Él sabía que no había diferencia entre el techo y el suelo. Que donde pisaba, otra persona lo sentía. Él sabía que si los ciegos también son personas, el afecto no entendía de colores. También sabía que el niño que no tenía juguetes no los echaba de menos hasta que otro le prestaba los suyos un momento. Era un hombre tan sabio, que lo confundieron con un imposible y lo mataron.