miércoles, 12 de septiembre de 2012

Resignación


Llega cansado a casa después de trabajar. Su mujer ya está dormida. Ha perdido la cuenta del tiempo que llevan sin hacer el amor. Pisa un calcetín en el suelo, lo recoge y lo analiza. No es suyo, ni de su mujer. Sonríe apesadumbrado, se ha dado cuenta de que no le importa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario