¿Pero quién te crees que eres? ¿Acaso te ves con derecho a desafiarme? No te vuelvas a acercar a mí hasta que no seas perfecta, gorda. Normal que no tengas amigos, si no sabes socializar. Me das asco. Sí, tú sigue cortándote, seguirás teniendo hambre, zorra. Y te lo advierto, por mucho que rompas tu espejo yo seguiré persiguiéndote en cada escaparate, en cada retrovisor, en cada charco...
No hay comentarios:
Publicar un comentario